CRÍTICA DE TEATRO

Cristóbal Cartes

 

Pensé que el sexto círculo al que se refería El sexto círculo, nombre de la obra sobre Giordano Bruno, filósofo, astrónomo, teólogo, matemático y poeta italiano que se presenta en Taller Siglo XX Yolanda Hurtado, hacía alusión a creencias astronómicas de esa época (fin del siglo XVI), como, por ejemplo, a alguna órbita o esfera celestial que, teóricamente y siendo la sexta, rodeaba la tierra. Pero no, el título hace referencia al sexto círculo del infierno construido por Dante Alighieri, el gran poeta italiano, en su Divina Comedia. Ese es el círculo donde van los herejes, como Giordano, quien durante la obra está siendo juzgado por nosotros, el público, que a la vez hacemos las veces de la Santa Inquisición de Roma.

 

Se trata, para nosotros, de entrar en el juego. El espacio es sumamente reducido, no solamente considerando el tamaño de la sala, sino la disposición de las sillas y lo cerca que quedamos de la pequeña tarima octogonal con dos escalones en frente que hay por toda escenografía y desde la cual deberá defenderse Giordano, animado por Gastón Salgado. Este logra articular un monólogo que intenta ser un diálogo con el público, sin cuarta pared, donde de vez en cuando debemos responderle, pero pocos se atreven, pues la intimidad se hace muy latente. Esta intimidad no solo se produce por distancias: el sonido es atmosférico y a veces psicológico, en cierto modo, pero lo que destaca es la iluminación, dada su funcionalidad simbólica a la vez que delicada y coherente dentro del juego propuesto. Ilumina no solo al protagonista, sino que también al público desde el principio, obligando a vernos las caras y saber que estamos en el mismo espacio, tan real como ficcional. Nos iluminara fuertemente luego, casi cegándonos, pero sabiendo que nos cegamos porque esa es la luz de la verdad que vio Giordano y de la que nunca más pudo escapar, la luz que luego lo condenará.

 

También es el juego de la luz con un objeto moderno la que nos brindará la bella imagen final, creada por la mirada de un supuesto mago, quien no fue más que un libre pensador, que no estaba haciendo magia o brujería, sino simplemente intentando mirar la realidad con toda la verdad posible. Su condena a la hoguera es casi una ironía al pensar en la frase de Schefer, poeta, novelista y compositor alemán: “La verdad es fuego y hablar de verdad significa iluminar y quemar”. Lo vemos razonar, quejarse, pensar, retractarse, defenderse, sudar, gritar, rendirse, escupir. No vemos un personaje cerrado sobre sí mismo, creado con intención de mostrar sabiduría, sino que vemos a alguien que en lugar de tener un acento italiano o hablar en español antiguo, habla y se dirige al público como un contemporáneo. En esa forma de hablar se ve la intención, quizás, de este montaje y del director: mostrar lo adelantado de este pensador del renacimiento y lo estancados que pueden o podemos estar muchos del público, aun sin dudar de las doctrinas que nos llegan desde los tiempos de la Inquisición o incluso, desde el año cero. La pregunta es: ¿Cuánto miedo le tenemos a romper nuestras creencias, a la duda? ¿Cuánto nos asusta mirar hacia el cielo y pensar en otras posibilidades de vida y universos? ¿Por qué nos atemoriza la luz de la verdad?

 

Yo solo espero que el infierno de Dante no exista, que las reglas divinas de la Inquisición sean falsas y que el alma de Giordano no esté en el sexto círculo. Los invitamos a conocer a este gran pensador. Acá las coordenadas:

 

Del 12 al 15 de julio 2018 en Taller Siglo XX Yolanda Hurtado (Ernesto Pinto Lagarrigue #191, Barrio Bellavista, Recoleta, Santiago) | Jueves a domingo 20:00 hrs. | Valor: $6.000 Gral. / $4.000 Est. y adultos mayores / ticketplus | Información y reservas en: reservas@tallersiglo20.cl o al teléfono 2273 55 770 | Cupos limitados.

 

 

Ficha artística                 

 

Dramaturgia: Daniel Aguirre

Dirección: Pablo Barbatto

Elenco: Gastón Salgado

Diseño Integral: Natalia Venegas- Teatro del Territorio

Producción: Bárbara Donoso

Compañía: Teatro del Territorio