Por Gabriel Valenzuela

Cuando la entrevista es previa al estreno, el nerviosismo se impregna al periodista también, y claro, esta no fue la excepción. Vive Teatro  conversó con la directora de Amans, el segundo montaje de la compañía Teatro CuerpoLímite, donde el lenguaje físico nos narra la posibilidad de seguir siendo humanos en un sistema tan agresivo.

 

Sin duda el amor es el que predomina en este lenguaje escénico, y así bien nos explicó Paula Calderón, directora de la compañía CuerpoLímite, quien tras el egreso del montaje “Búnker” que realizó con este mismo elenco del Duoc, continuó el trabajo que comenzó por Septiembre del 2017 y este año ya tuvo un estreno oficial en Matucana 100.

 

La Biología del amor, el pie inicial

 

Son cinco personas que no se conocen entre sí y se reúnen durante una noche de Año Nuevo con el fin de vivir juntos un cambio de ciclo, y sortear así su profunda soledad. La esperanza que guardan es que sus vidas puedan cambiar bajo la magia que se vivirá esa noche.

 

Paula nos cuenta que el proceso se inició a partir de la experiencia que tuvieron con Búnker, donde la investigación continuó centrándose en lo que plantea Maturana: La biología del amor.

“Desde aquí investigamos sobre aquello y se sumaron ciertas obsesiones culturales, siempre sobre la tesis que el mismo Maturana plantea sobre la humanidad y el amor ¿Qué posibilidad hay de seguir siendo humano en un sistema tan agresivo?”

El amor fue entonces la tónica en esta conversación, donde las motivaciones y vivencias personales de cada intérprete de Amans, según su propia directora, era esencial en la creación del montaje, recordando cada uno momentos e hitos familiares, sociales y culturales,  que la obra pretendía mostrar como parte de un contexto en donde a veces se olvida la esencia: el amor.

Los hitos, ritos y fiestas

Las fiestas siempre son bajo una mirada de celebración y se define desde cosas amorosas: el encuentro, la celebración en comunidad, el espíritu. Esto bien lo refleja el grupo humano de CuerpoLímite, quienes demuestran como una fecha tan importante para todos como es el año nuevo, se transforma en un curioso momento que quizás no está definido por el amor.

“El cansancio, el estrés de año nuevo, todos vueltos locos, tiene que ver con el marketing y el éxito. Estar en pareja, tomar y comer rico, es lo que realmente les importa a la gente durante la fiesta de año nuevo, fecha por cierto traída de occidente, porque no tiene ninguna relación con nuestras fechas, es más bien una copia mal heredada” señaló la directora, tomando entonces esto como la idea central de donde, por cierto, emergen todas las situaciones que contemplamos en Amans.

Sin duda, la puesta en escena que propone la compañía, tiene que ver con la reflexión contextual que podemos obtener de la relación humano – amor- sistema, y si bien pareciera una coreografía prolija absolutamente ensayada, todo el trabajo se propone en equipo, no siendo unidireccional, si no por el contrario, cada cuerpo se mueve con sus capacidades y en conjunto forman el movimiento, que invita a ser un humano diferente, quizás un Homo sapiens amans.