Crítica de Teatro

Cristóbal Cartes

 

Poder Femenino fue un movimiento de mujeres conservadoras que se originó el 1 de diciembre de 1972, con la llamada marcha de las cacerolas vacías. Era un movimiento de oposición al gobierno de Salvador Allende y la Unidad Popular. Sus fundadoras fueron Elena Larraín, Carmen Saenz y Teresa Maillet. El movimiento, decían, no consideraba la clase ni se involucraba en política, porque su unión se basaba en realidad en el sexo, el hecho de ser mujeres. Sin embargo, sus principios tenían como base el patriotismo y el sentido maternal/familiar que las impulsaba a luchar en contra del caos que percibían, sobre todo con el desabastecimiento de productos y alimentos.

Para los que nacimos en Chile después de la dictadura, este es un movimiento del que raramente podríamos haber escuchado hablar. La obra, que se presenta en la sala 2 del Teatro Sidarte, entonces, desde su título rescata parte de la memoria histórica de un movimiento femenino dentro de Chile y lo genial es que, al menos en mi caso, solo con escuchar el título, pensé que iba a ver una obra sobre la contingencia del feminismo hoy. No ese eso lo que presenta el argumento, pero el tema y su discurso ayuda a la comprensión del movimiento actual.

Al ver en la primera imagen a estas mujeres conservadoras parodiadas con vestuarios y pelucas rubias poco envidiables, una de ellas interpretadas por un hombre: Matías Infante, se sugiere inmediatamente el sentido de burla que guiará el punto de vista de la obra. Sucede en dos lugares y dos tiempos distintos. El primero sucede en la actualidad, en el velorio de una de las fundadoras del movimiento al que no ha llegado nadie más que dos de las otras fundadoras, compañeras de militancia. Ni siquiera se han presentado familiares de la susodicha. El otro espacio-tiempo es el lugar de reunión durante los 70, donde se nos muestran las discusiones de las participantes, más jóvenes entonces, que las llevaron a decidirse por qué causas luchar y cómo llevarlas a cabo. Las transiciones se hacen mostrándonos proyecciones del tiempo de las elecciones de 1970.

La estética total me pareció coherente y aunque en momentos la encontré buena, en otros me pareció algo descuidada, tanto en lo que refiere a la escenografía como a la iluminación y el sonido. Las actuaciones me parecieron correctas, pero algo abandonadas en cuanto a los tiempos que sugieren el ritmo y la intención de las palabras, algo que muchas veces mejora fácilmente con el pasar de las funciones. La verdad es que no es un texto fácil de seguir, pues a pesar de ser bello e inteligente, bajo los dedos del dramaturgo Iván Fernández, se hace difícil mantener la concentración o la atención a todas las ideas que presenta, de allí que el encontrar el tono correcto para cada texto no sea una tarea fácil. La obra no deja de ser divertida y con un humor interesante, a pesar de los reparos que yo pueda hacerle, y mantiene la atención hasta el final.

Me pareció una obra contingente y necesaria. Trata el tema del hambre, de la memoria y de la clase, pero sobre todo demuestra que la lucha feminista actual no se trata exactamente del género, como pudieron pensarlo las fundadoras de Poder Femenino, pues su poder femenino era en realidad el poder masculino, el del patriarcado, el poder económico, el de concepto de familia constituida, el del gobierno de los hombres y las amas de casa. La obra nos hace recordar algo de lo que muchos nos olvidamos o ni siquiera llegamos a darnos cuenta: que el feminismo no es una simple lucha de los derechos de un género, sigue directamente conectada a la misma y eterna lucha de clases.

Del 26 de julio al 11 de agosto – Funciones de jueves a sábado | 20:30 hrs.

Teatro Sidarte | Sala – 2 | Ernesto Pinto Lagarrigue 131, Barrio Bellavista – Santiago, Chile

(+56 2) 2777 1036

$5.000 general | $3.500 estudiantes y 3° edad. Jueves populares $3.000

 

FICHA ARTÍSTICA

 

Dirección: Bárbara Medina

Dramaturgia: Iván Fernández

Diseño escenográfico e iluminación: Jorge Velis

Música: Alejandro Miranda

Producción: Daniela Rodríguez

Elenco: Camila Bustos, Matías Infante, Gloria Pino