Por John Alvarez

#LaSilla es la primera obra del Colectivo de Yerro, dirigida por Ignacio Tolorza quien fue seleccionado en el programa de dirección escénica PDE organizado por Fundación Teatro a Mil y Goethe Institut; la obra además contó con una residencia de creación en el Teatro del Puente donde acaba de finalizar su segunda temporada.

Esta obra comienza al llegar al Teatro del puente donde luego de comprar tu entrada debes validarla a un costado inscribiéndote en la Segunda Convención Syllista en Chile, recibes un sticker con tu nombre y eres invitado/a a revisar material de estudio disponible en una mesa o mediante codigos QR en tu celular. Una vez adentro de la sala de teatro se lleva a cabo la segunda convención desyllismo en Chile durante la cual recibirás toda la información, posturas y visiones en torno y a propósito de La Silla.

Manuela Infante ha sentado las bases para el teatro contemporáneo joven chileno, es evidente como la metodología de Teatro Chile influyó en múltiples creadores escénicos forjando así una especie de método validado por instituciones como FITAM quienes se encuentran en su tercera versión del Programa de dirección escénica PDE, donde los directores seleccionados reciben una formación y guía en sus proyectos, #LaSilla es uno de estos proyectos en los cuales al analizarlos en conjunto se puede vislumbrar estrategias y metodologías en común a pesar de lo diversos que son.

Utilizar una profunda investigación teórico-práctica como soporte para la creación de una obra de teatro parece ser la norma en este tipo de proyectos y es en #LaSilla donde se hacen más evidentes las estrategias utilizadas en ésta y en muchas otras obras que siguen la misma línea de creación escénica contemporánea. Utilizando la ficción y creando una “experiencia escénica” es que la obra nos hace parte de la Segunda Convención Syllista en Chile, donde los expositores se presentan ante el público utilizando distintas dinámicas (no alcanzan a ser formatos) con los cuales se nos resignifica La Silla complejizando el objeto y valiéndolo de política. Como asistentes tenemos la posibilidad de reaccionar, participar u opinar durante la Convención que con bastante humor que progresivamente va construyendo una narrativa hacia un lugar que desconocemos.

Y es que cada intervención de los personajes se va volviendo predecible debido a que son estrategias altamente utilizadas y poco desarrolladas para el montaje particular de #LaSilla, no existe una profundización en el formato conferencia o en la lectura del manifiesto, dejando a la obra en una calidad expositora que se centra en brindar información interesante de manera poco interesante. Al tratarse de una puesta en escena contemporánea es fácil separar las escenas o cuadros entre sí y poder analizarlos en si mismos o en su conjunto, lo cual termina por develar la estructura total del montaje y poder adelantarse a saber de qué naturaleza será la escena que estamos presenciando, por ejemplo durante el corte de luz y la intención de quebrar la escena, o la dinámica de ejercicios haciendo participar al público, en definitiva la ficción nunca logra asentarse como para vivir la experiencia escénica que propone, pero la realidad tampoco, es en esta ambigüedad poco consistente sobre la cual se construye toda la primera parte del montaje.

En la misma obra llega un punto en el cual todo lo construido anteriormente no se puede sostener, es tanta la información proveniente de la investigación y teoría que no hayclaridad hacia donde puede desembocar #LaSilla, y es en este punto donde aparece de manera simple, honesta y concreta La Silla como problema.

El acto final de la obra consiste en la puesta en escena de la investigación física, teórica y visual de La Silla, de forma concreta es que se presenta la experimentación escénica entorno al objeto y el cuerpo. Con una sensibilidad envidiable es que finalmente todas las áreas que componen un montaje teatral se desarrollan en escena con y para La Silla, todo el material e información anterior se asenta y funciona como soporte a la abstracción que la iluminación, los cuerpos, vestuarios, mapping y sonido proponen en una construcción bella y experiencial.

La experimentación toma relevancia y nos resignifica La Silla poniendo fin a la obra y dándonos la posibilidad de aplaudirla haciendo énfasis en quién es la protagonista de esta obra.

Cabe destacar la propuesta de iluminación, que de manera muy simple va construyendo una visualidad propia y particular que va cobrando importancia de manera progresiva, así mismo el uso del espacio es muy inteligente considerando la naturaleza de la sala en conjunto con la elección de las sillas en escena poseedoras de particularidad y personalidad que logran asentarse en el espacio, probablemente ambas áreas (iluminación y espacio) se vieron enriquecidas gracias a la residencia de creación de la que el colectivo fue parte en el mismo teatro.  Por otro lado, área Audiovisual aporta en una manera muy orgánica al relato, deja muy en claro la dimensión experimental y a la vez profesional del montaje sosteniendo escénicamente gran parte hacia el final de la obra.

Lamentablemente el vestuario es inconsistente, poco característico y muy confuso lo que se traduce en un muy bajo interés en la construcción de personajes y en un desequilibrio constante entre ellos que le quita atención a lo realmente importante, #LaSilla.

 

Temporada

Del 19 al 28 de marzo 2019

Martes, miércoles y jueves a las 20 hrs

 

Puesta en escena: Ignacio Tolorza

Dramaturgista: Bruno Lloret

Colectivo de investigación: Cristóbal Goldsack – Matías Inostroza – Bruno Lloret – León Mujica – Ignacio Tolorza – Barbara Kertscher

Producción: Alessandra Massardo

Material audiovisual: Juan Hoppe, Ignacio Goldsack

Fotografia: Juan Hoppe – Freddy Orellana

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